Doña Francia, un caso de noviembre

Por Susi Pola
Doña Francia, una mujer de ochenta años, dedicada al trabajo doméstico en casa de un particular, cuyo salario es de unos seis mil pesos, es evangélica y trabaja como activista en varias comunidades.
Más de diez años casada, enviudó sin haber procreado hijos, pero el matrimonio hicieron dos casitas de zinc, cemento y madera en terrenos no declarados catastralmente, cercanas a la familia del difunto.
A los cinco días del fallecimiento del marido, ya hace más de seis años, arbitrariamente y de manera agresiva Doña Francia fue sacada de sus viviendas por un cuñado que alegaba le pertenecían ya que ella no procreó hijos con el hermano fallecido, por lo que él las consideró propiedad familiar. La empujó a salir para apropiarse a seguidas de las mejoras y terreno donde estaban construidas.
Para ese entonces, ella interpuso una querella en acción privada por violación de propiedad contra su cuñado, en la Primera Cámara Penal del Juzgado de Primera Instancia del Distrito Judicial de San Cristóbal, quien después de más de diez audiencias, sentenció declinando el expediente ante la Cámara Civil y Comercial de San Cristóbal, la que fue apelada por Doña Francia, considerando la Corte de Apelación competente al Tribunal, para reconocer el caso.
En enero de 2010, y después de 8 audiencias, el Tribunal sentenció a favor de Doña Francia reconociendo que hubo una violación de la propiedad, pero no le fueron restituidas sus viviendas, dejándola en la indefensión y sin ejecutar la parte penal que obligaba al querellado a un año de cárcel y una multa.
A partir de ahí, comienza una ruta crítica para Doña Francia, llena de irregularidades procesales, con la desidia de un sistema de derecho hostil sobre todo para las mujeres y dentro del colectivo, adultas mayores. Diez Fiscales intervinieron en el desarrollo del caso y ninguno lo asumió, dejando a Doña Francia en la indefensión total, permitiendo con su actitud, que el imputado concretara la posesión sobre viviendas y terreno.
La violencia contra las mujeres, es un fenómeno marcado por la impunidad y el olvido del Estado y pese a las instituciones encargadas de responder por este mal, en la realidad, son ellas mismas quienes discriminan en sus obligados servicios, ignorando o desdeñando las denuncias de las mujeres, prolongando sinuosos procesos para ellas, con indolencia e indiferencia.
Doña Francia, es víctima de violencia basada en el género que la justicia civil no reconoce y la penal no siempre identifica a pesar de la Constitución y hasta las leyes. Es un caso de noviembre!
Un  espectáculo  deprimente y vergonzoso

Por: Ramon Antonio Veras.

1.- Toda persona física  que ha  llegado a la tercera edad,  de seguro que ha sido testigo de acontecimientos que, por una  u otra razón, retiene en su conciencia; un imprevisto  se fija,  a veces, como  una estampa en la mente y se convierte  en una especie de grabado.

2.- Mientras más extraño es un evento, la motivación de desconcierto genera en el espectador mucha más inquietud, llegando hasta un estado de espanto, a una demostración excesiva de  admiración, de gran asombro.

3.- Debo confesar que en el curso de mi vida  he sido testigo, en mi país y en el extranjero, de episodios que nunca los he olvidado, y mientras más años transcurren más los recuerdo, razón  por la que no es cualquier peripecia  la que me deja sorprendido.

4.- El día viernes 6 de noviembre en curso,  en un desfile de niñas estudiantes,  efectuado con motivo de las festividades del día de la Constitución, quedé  atónito con lo  que presencié; por un  instante permanecí estupefacto con lo que  contemplaba por televisión.

5.- Las niñas estudiantes que  vi desfilando en San Cristóbal, me causaron asombro por el movimiento cadencioso de sus caderas. Aquello me impactó porque nunca había visto en público, en mi país,  semejante espectáculo.

6.- No soy ni pretendo ser mojigato, ni un hipócrita santurrón. Soy un hombre nacido aquí,  que  ha corrido la vida, y  no procuro presentarme como beato, falso puritano, ni nada por  el estilo, pero la  verdad  es que   lo que  vi me llenó de asombro.

7.- La forma armoniosa que las niñas estudiantes ejecutaban el movimiento de sus glúteos, hacia adelante y atrás, evidencia  que han  recibido  un adiestramiento especial de parte de verdaderos maestros,  en el arte de como  una  mujer debe comportarse  para demostrar  su destreza en erotismo.

8.- El hecho de ver niñitas con las  palmas de sus manitas apoyadas en el pavimento,  y en forma acelerada accionar sus cinturitas,  en lugar de divertirme,  me causó  pena e indignación; nostalgia por las niñitas,  enfado con sus padres e  irritación con las autoridades del Ministerio de Educación.

9.- Para colmo, como si no hubiera  bastado  la obscenidad   en el baile estimulante  de lujuria de las impúber, las mismas se exhibieron   uniformadas con los colores de la bandera nacional, el mismo lienzo que en los libros de cívica se define como el símbolo que representa el alma de la patria. 


10.- Al ver las niñas ejecutando movimientos propios de trabajadoras sexuales  desesperadas por concluir sus  labores, confirmé la  creencia  que tengo de que la sociedad dominicana está averiada, enferma, y que lo peor es que todavía no ha tocado fondo.

11.- Aquel que crea que el hecho que he  narrado aquí es una niñería, le invito a que solicite  al canal de televisión CDN,  una copia del video que recoge el acto en San Cristóbal, al cual he hecho referencia, para que comprenda  que el medio social  dominicano  va por mal camino, y que  a cada momento exhibe su cara fea de degradación.


Santiago de los Caballeros,
12 de noviembre de 2015.

 

 





2 de nA los 65 meses de la tentativa de asesinato contra mi hijo Jordi

Por: Ramón Antonio Veras.
1.-  Para cumplir con un deber no podemos fijarnos  plazos ni condiciones;  debemos acatar hasta consumar el compromiso que hemos asumido, si en verdad estamos decididos a actuar con la  responsabilidad que implica la misión  o encargo.
2.- En mi condición de padre de Jordi Veras,  me he impuesto la obligación  de accionar para que  impere la justicia en el caso de la tentativa de asesinato de que fue objeto el 2 de junio de 2010. No puedo, bajo ninguna circunstancia, permitir que por una negligencia  o despreocupación mía, triunfe la impunidad. El deber me manda a mantenerme vigilante, ser cuidadoso y desplegar todo mi empeño para que sean castigados los culpables como bien  merecen.
3.- La acción criminal contra mi hijo Jordi, no fue la obra de un delincuente  actuando en forma individual,  sino un operativo orquestado, planificado por un colectivo,  una asociación que  trabaja con los métodos del crimen organizado al más  alto nivel del sicariato moderno.
4.- Se ha comprobado que el concierto criminal instrumentado para matar a Jordi,  no terminaría con el asesinato, sino que fue pactado hasta más allá, lo que se ha evidenciado por la armonía, la coordinación, la  coincidencia que han mantenido los coautores ante los tribunales.
5.- Adriano Román y la asociación  de criminales  que contrató para asesinar a Jordi, en todo el curso del proceso judicial, en lugar de arrepentimiento, han demostrado satisfacción por el acto criminal. En ellos no hay remordimientos, sino contumacia, persistencia, obstinación en seguir abrazados al crimen,    desconocer la justicia y continuar matando por encargo.
6.-  De la misma forma que calmadamente se reunieron  para planificar el crimen contra mi hijo,  en  igual  sentido, tranquilamente han preparado los incidentes para eternizar el conocimiento del asunto. Proceden a ritmo, sincopado,  para que nada sea discordante. Aunque con diferentes  defensores,  tienen  semejanza en los argumentos a los fines de burlar el sistema judicial.
7.-  No escapa a la inteligencia de los hombres y mujeres sensatos del país, que  la asociación  de criminales  que procuraron matar a Jordi, han recurrido a todas las maniobras ante  la Cámara  Penal de la Corte   de  Apelación,  para que no sea conocido el recurso que ellos mismos interpusieron, lo que prueba que la impugnación que hicieron  a la sentencia de primer grado no  ha sido  más que  con el fin de  continuar burlando el sistema judicial, a la sociedad, a la víctima y a su familia.
8.-   Los responsables  de la tentativa de asesinato contra mi hijo Jordi, en  forma colectiva acordaron  ejecutar el crimen, y  también en sociedad  han coordinado  que no concluya  el proceso  en grado de apelación.  Pero  la dilación  del caso no ha impedido ni impedirá mantenernos en firme  reclamando justicia, y el transcurso de los meses  no hará que cambiemos de actitud. Cualquier ocasión  será oportuna para que predomine  la justicia  sobre la criminalidad y su aliada la impunidad.
9.- La sociedad dominicana se ha mantenido atenta  a todo el curso del expediente del caso de mi hijo Jordi, no sólo por lo execrable del acto criminal, sino también por la alta peligrosidad que representa la cáfila de asesinos que componen  Adriano Román y la banda de sicarios que contrató.
10.- En la etapa actual de la vida dominicana, cuando la criminalidad mantiene en estado  de desasosiego a la sociedad, constituye un mensaje tranquilizador,  para la comunidad decente del país que aspira a  no vivir bajo la voluntad y capricho de la delincuencia, que se  aplique   la ley  a los que  se unificaron  para llevar a cabo  el asesinato contra Jordi.

Santiago de los Caballeros,
2 de noviembre de 2015.