¡Era hora!

El martes pasado quedará en la memoria de las dominicanas, como el día que rompió los esquemas de una cultura de dolor y atraso, que mantenía a la R. Dominicana en un reducidísimo grupo de media docena de países que penalizaban absolutamente la interrupción del embarazo, fuera por la causa que fuera, aún en peligro de vida de la mujer, o los producidos por violación e incesto, o aquellos en que el feto presentara una malformación incompatible con la vida. Una diversidad de interpretaciones surgen frente a la decisión de los diputados y diputadas al aprobar las observaciones del Presidente Medina y a la vez, adoptar una propuesta concreta, acción que mostró la debilidad de una institucionalidad más discursiva que real.

Y no solamente eso, el forcejeo político que antecedió a la decisión del 2 de diciembre, dejó ver un Poder Ejecutivo con poco apoyo de su propio partido, defendiendo el derecho de las dominicanas a decidir en situaciones específicas por su integridad. Muchas lecciones frente a esta histórica decisión, ejecutada con más miedo que vergüenza, por un Congreso que aún actúa desde la defensiva que produce el miedo y la debilidad por la ausencia de ideales políticos democráticos claros. Discursos amarillentos por el tiempo y el desfase, pero también testimonios valientes.

El respeto al sector ultra conservador, ya cuarteado en los últimos dos años, perdió la batalla a pesar de mantener una presión y chantaje permanente, muchas veces impío e irreverente y esta vez, las oraciones fueron infructuosas. La sociedad entera entendió e hizo el balance necesario para los resultados. Las mujeres, apoyadas por primera vez por un Presidente en este país, hubiéramos querido terminar desde un procedimiento parlamentario por la regla, realizado con entereza, porque debió hacerse mejor.

Interpretamos que al aprobar las observaciones, se aprobaron las tres eximentes propuestas por el Poder Ejecutivo, por lo que trabajaremos para que la ley especial sugerida por Danilo Medina y aceptada por la Cámara de Diputados, reglamente dos, la interrupción del embarazo cuando es fruto de una violación o de un incesto, y cuando hay una malformación fetal que es incompatible con la vida.

Alguien dijo que vivimos una guerra no declarada contra las mujeres y las niñas, la guerra más duradera, injusta y absurda contra el derecho a nuestro propio cuerpo. Como dice la española Nuria Varela, “ya es hora de dejar de creer los mitos y las ideologías dogmáticas que defienden que la desigualdad entre hombres y mujeres es natural, histórica y, en consecuencia, irremediable”.

SusiPola@gmail.com

No son solo feministas

No, no son solo las feministas, mujeres organizadas e independientes, ni las agencias de financiamiento. Las mejores figuras de opinión del país, directores/as de periódicos, sacerdotes católicos y pastores evangélicos, adventistas, episcopales, ministros/as del Estado dominicano y funcionarios/as, comunicadores/as de televisión, abogados constitucionalistas, penalistas y civilistas, empresarios y comerciantes, han apoyado las observaciones del Presidente Danilo Medina a la reforma del Código Penal Dominicano.
“la República Dominicana se encuentra en una diminuta lista de lugares -tan solo seis- donde es castigable totalmente el aborto”.
Para las personas manifestadas desde las religiones, “es incomprensible interpretar la dificultad para entender la diferencia entre “promover el aborto” y “plantear excepciones en la penalización del aborto”. Otros, asombrados de que “en nombre del protestantismo se reniegue del llamado “aborto terapéutico”, porque desde hace muchos años estos cristianos/as lo han aceptado y miles de su feligresía lo han practicado cuando ha sido necesario”. Y la Iglesia Adventista del Séptimo Día, “recordó a sus feligreses que reconoce el derecho de la mujer a interrumpir un embarazo en las tres excepciones”.
Para periodistas, articulistas y directores/as, “la religión es cosa privada y no puede usar al Estado para imponerse a toda la sociedad”. Extrañan “la falta de pronunciamiento religioso cuando el cura de Juncalito, o el nuncio abusaron de muchos niños”. Y algunos/as, explican que, “la República Dominicana se encuentra en una diminuta lista de lugares -tan solo seis- donde es castigable totalmente el aborto”. Para otros, “sólo falta que la jerarquía católica le pida al Papa Francisco la creación de un Tribunal de Inquisición del Santo Oficio Dominicano, para retrotraernos a noviembre de 1478”.
Y leímos el llamado de alerta de La Asociación de Empresas Industriales de Herrera y Provincia Santo Domingo (AEIH) sobre “una corriente ultraconservadora que, desde la minoría, pretende imponer las directrices legales e institucionales del país”. Para la organización empresarial, esta minoría “con visión retrógada y decimonónica, en todos los procesos se presentan con sus ideas basadas en intereses particulares”.
Ciertamente, no! No son solo las feministas que apoyan al Presidente, no!

EL CODIGO PENAL ES CRIMINAL EN LO RELATIVO AL TEMA DEL EMBARAZO

DIFUNDIR
IZQUIERDA REVOLUCIONARIA

            EL CODIGO PENAL ES  CRIMINAL EN LO RELATIVO AL TEMA DEL EMBARAZO

Para la IZQUIERDA REVOLUCIONARIA- IR es inaceptable penalizar el aborto en casos de altos riesgos para la vida de la madre, malformaciones congénitas que hacen inviable la vida de la criatura, violaciones e incestos.

Tales prohibiciones y tales penalizaciones a justificadas intervenciones médicas y a decisiones soberanas de las mujeres y las familias afectadas, convertirían ese Código Penal en un instrumento del crimen institucionalizado en tan importante aspecto de la vida humana; persecutor, por demás, del ejercicio de la medicina como ciencia y de las mujeres que opten en esos casos por su derecho a vivir y se acojan a esos procedimientos basados en la ciencia de la salud.

Nuestro rechazo a ese engendro que procura imponer el oscurantismo y el dogma de todos los colores, implica demandar un cambio en ese texto que garantice los derechos de nuestras mujeres y la defensa de su vida y de su salud integral, así como disponernos a promover la desobediencia civil en caso de que se imponga la sin razón, la condena muerte y a sufrimientos evitables a mujeres embarazadas, y la injusta criminalización del ejercicio médico en lo relacionado con necesarias interrupciones vitales de embarazos mortales o altamente perturbadores.



POR LA COORDINACIÓN NACIONAL:

Frente Popular Aniana Vargas-FEPAV / Movimiento Caamañista-MC /Movimiento Popular Dominicano-MPD / Fuerza Popular Duartiana FPD / Liga Socialista de los Trabajadores-Congreso Unitario de Revolucionarios y Revolucionarias (LST-CURR).

La observación presidencial, sin distorsiones ni manipulaciones || CIUDADANAS || BOLETÍN DICIEMBRE 2014 || PROYECTO CIUDADANÍA ACTIVA DE LAS MUJERES

CIUDADANAS
BOLETÍN DICIEMBRE 2014
PROYECTO CIUDADANÍA ACTIVA DE LAS MUJERES

La observación presidencial, sin distorsiones ni manipulaciones


DECLARACIÓN DE FORO FEMINISTA DOMINICANA || RECHAZAMOS LA MENTIRA Y LA MANIPULACIÓN || SÍ A LA VIDA! SÍ A LOS DERECHOS DE LAS MUJERES



DECLARACIÓN DE FORO FEMINISTA DOMINICANA
RECHAZAMOS LA MENTIRA Y LA MANIPULACIÓN
SÍ A LA VIDA! SÍ A LOS DERECHOS DE LAS MUJERES

Desde la responsable decisión del presidente Danilo Medina de observar el Código Penal y proponer excepciones a la penalización absoluta del aborto, la población ha vivido una verdadera ola de desinformación, manipulación y mentiras de parte de un sector de la sociedad que en aras de imponer sus dogmas no han respetado y ha engañado hasta a  su propia feligresía.

La guerra mediática contra las mujeres y niñas, contra su derecho la vida, a la salud, su integridad y a una vida digna, se ha valido de las armas más infames, tergiversaciones y presiones, todas estas estrategias reiteradas que implementan con la intención de chantajear e intimidar a legisladores y legisladoras.

Las observaciones del Presidente fueron muy claras y responden a los intereses de más de la mitad de la población que son las mujeres, y a la voluntad de la población expresada en numerosas encuestas y sondeos de opinión: es necesario garantizar que una mujer pueda decidir interrumpir su embarazo cuando su vida está en peligro, es un deber del sistema de salud garantizar la atención oportuna y eficaz de las mujeres. El Presidente también señaló el derecho de las mujeres a decidir sobre un asalto sexual, una violación criminal o la dolorosa realidad de un incesto que marcará para siempre su integridad psíquica, física y moral.

Los enemigos de los derechos humanos de las mujeres y las niñas, y de la democracia no se han limitado a desnaturalizar la propuesta del Presidente Danilo Medina, sino que además pretenden- cual trujillistas de nuevo cuño -interferir en el derecho ciudadano al voto libre, violando el artículo 208 de la Constitución que plantea que el voto es personal, libre, directo y secreto y que nadie puede ser obligado o coaccionado bajo ningún pretexto en el ejercicio de su derecho al sufragio.

Estas fuerzas violan la Constitución a diario cuando intentan imponer sus dogmas particulares en una sociedad cuya Constitución también reconoce en su artículo 45 la libertad de cultos, religión y conciencia, además de los artículos específicos que protegen el derecho a la dignidad, a la integridad personal y a la igualdad.


FUERA EL CHANTAJE, FUERA LAS ARGUMENTACIONES MENTIROSAS! SÍ AL RESPETO DE LOS DERECHOS DE LAS MUJERES Y LAS NIÑAS!! SÍ A LA OBSERVACIÓN PRESIDENCIAL! YA ES TIEMPO!

Gracias, Presidente Medina

El viernes pasado, el Presidente Medina, trascendió al decadente juego político, reconociendo que el Código Penal modificado y enviado desde el Congreso al Poder Ejecutivo, aborda la interrupción del embarazo con una figura penal imprecisa, sin indicar situaciones excepcionales que ponen en juego derechos fundamentales de toda mujer embarazada, como son el derecho a la vida y la salud y el respeto a su dignidad humana y a su integridad psíquica y moral.

El Ejecutivo, recomienda al Congreso “como justo, equilibrado y acorde con el espíritu de protección de derechos y humanidad que deben regir al Estado, equiparar nuestra legislación con la de la mayoría de los países del mundo, que permiten la interrupción del embarazo, cuando sea practicada por personal médico especializado, en establecimientos públicos o privados, dentro de los plazos que se consideran de lugar y solo en tres supuestos bien fundamentados: cuando la vida de la madre corre peligro, cuando ha sido víctima de violación o incesto, o cuando el feto tenga malformaciones incompatibles con la vida”.

Respecto a los castigos a aplicar para el personal de salud, la misma mujer y sus familiares, en caso de una menor embarazada, el Presidente opina que, por evitarlos, producirían la cohibición de este personal para cumplir con la misión de preservar la salud.

Además, el Poder Ejecutivo, refiere las altas cifras de mortalidad materna y su vinculación estrecha con las prácticas inseguras para terminar el embarazo, así como las de embarazos de adolescentes, fruto frecuentemente, de abusos y violaciones, por lo que insta a los legisladores y legisladoras a acoger la observación.

El Presidente y su equipo de trabajo, entendieron la petición de no solo los grupos feministas ni de mujeres organizadas, de una mayor parte de la sociedad dominicana, entre ella el gremio de los médicos y médicas, así como la Ministra de la Mujer, que en ocasión de la presentación del Proyecto de Ley Orgánica sobre la Violencia contra las Mujeres, actualmente en las Comisiones de Género y del M. Público, de la Cámara de Diputados/as, apoyó la despenalización del aborto por las tres causales mencionada por el Presidente.

Primó el razonamiento, los principios legales y la referencia a la salud integral de las dominicanas, por encima de las creencias, que son personales e íntimas. Con este enfoque, las dominicanas podrían elegir en esas tres circunstancias y las iglesias, solo tienen que reforzar sus doctrinas para que las feligresas actúen de acuerdo a su conciencia.

¡Gracias Señor Presidente!

SusiPola@gmail.com

Causas y Consecuencias de los Feminicidios desde los Aspectos Médico, Legal y Social en la República Dominicana

Causas y Consecuencias de los Feminicidios desde los Aspectos Médico, Legal y Social en la República Dominicana
 Panel
Procuraduría General de la República Dominicana
12 de agosto 2014

Medios de Comunicación y la prevención de los feminicidios

*Por María Jesús Pola Z., Susi

Como se que personas sensibles y expertas hablarán de violencia contra la mujer y que el tiempo es tirano, me remitiré a presentar primero, una breve mención al marco del fenómeno, para concentrarme en la importancia de los medios de comunicación en la prevención del mismo, y terminar con algunas sugerencias que se imponen.

Una primera idea, que ha sido difícil de incorporar en los espacios de decisiones y poder, es que la violencia no es un hecho que nace de la nada y de repente, no! Se sustenta en toda una organización social y política que es discriminatoria y determina la posición subordinada de diferentes grupos o sectores de la sociedad a los que estructuralmente, le limita sus derechos.

En el caso de la violencia basada en el género contra la mujer, la manifestación de desigualdad es extrema, porque no es contra un grupo o sector de la sociedad, sino hacia la mitad de la ciudadanía, lo que evidencia un gran déficit democrático y mantiene incompleta la ciudadanía de las mujeres.

En nuestra sociedad dominicana, al igual que en las sociedades occidentales, estructuralmente desde las esferas política y económica se controla el funcionamiento de la sociedad en general y se determina el lugar de las mujeres y de otros grupos discriminados, a través de un conjunto de ideas, prejuicios, símbolos, costumbres e incluso leyes respecto de las mujeres, que instituyen la desigualdad, instalan la subordinación y ponen límites al potencial de las mujeres.

Este orden social injusto está tan internalizado en el imaginario, que hay una resistencia social férrea para admitirla y para identificar el desequilibrio en las relaciones de poder entre los sexos en los ámbitos social, económico, religioso o político, para todas las personas, hombres y mujeres.

Entonces, necesitamos un cambio en la mentalidad y en los supuestos patriarcales obsoletos que sustentan el mantenimiento de esta violencia, lo que supone una nueva lógica de relación interpersonal, para el funcionamiento social económico y político. Una lógica social y cultural que sustituya el predominio de la lógica androcéntrica y tome en cuenta al 52% de la ciudadanía.

La desigualdad es tan grande, que nos mata a las mujeres y para cambiarla no hay más remedio que ir a las causas, que es la estructura misma, para desmontarlas en un proceso que implica necesariamente, reconocer, evidenciar y corregir las inequidades. La mejor manera de contrarrestar la violencia de género es prevenirla tratando sus orígenes y causas estructurales, porque en la violencia basada en el género contra la mujer, causas y consecuencias, son un amasijo de acciones que mantiene la misoginia, vía los estereotipos ancestrales.

La gran interrogante es cómo, y ahí si que hay que saber que, si bien es el Estado el responsable de lograr estos cambios, no es el único actor. Sería un gran error de la administración del Estado, pretender llevar adelante una política a largo plazo sin dar participación a la población a la que los cambios están destinados. Para enfrentar este fenómeno, todos los ejes de cualquier acción deben estar atravesados por la coordinación sectorial e interinstitucional con otros actores y actoras.

En el caso de la sociedad civil, si es organizada mejor, está llamada a cumplir un papel fundamental en cuanto a expresar opiniones, evidenciar problemas y proponer soluciones y en ese sentido trabaja la Procuraduría General de la República, a través de la Procuradora Adjunta de la Mujer, nos consta.

¿Por qué los medios de comunicación son fundamentales para prevenir la violencia contra las mujeres?

El objetivo último de la profesión periodística y de quienes dirigen los medios de comunicación es lograr una ciudadanía libre y para hacerlo, hay que informar bien.

La periodista feminista chilena Tamara Vidaurrazaga, editora de la propuesta mediática Feministas Tramando, dice que: “El periodismo es patriarcal, porque como muchas otras disciplinas, fue construido por hombres y desde una perspectiva patriarcal, que diminuye a las mujeres y lo femenino. Y es patriarcal en sus productos (imagen estereotipada de las mujeres, menor número de mujeres como fuentes opinantes o imágenes de mujeres como objeto sexual)”.

La comunicación mediática trasmite estereotipos culturales dicotómicos construidos acerca de las mujeres las representan como mentirosas, caprichosas, pasivas, manipuladoras, tontas, astutas, charlatanas, consumistas, por el contrario, a los hombres como leales, inteligentes, activos, independientes, lógicos, aventureros, hábiles.

Escribir una noticia sobre violencia de género es mucho más complicado por los significados culturales construidos sobre lo que significa ser hombre o mujer; las relaciones entre él y ella, la violencia masculina en general y otros muchos aspectos que influyen en este grave problema. (Es frecuente q desde el titular se justifique el propio feminicidios, por ejemplo) (Caso joven sobreviviente en Santiago)

Es decir que, el periodismo serio, tiene que esforzarse por aplicar la acción positiva desde su enfoque y, por supuesto, una perspectiva de los géneros para no reciclar las discriminaciones de nuestra cultura. En nuestra realidad, la acción de la comunicación mediática debe:

1.    Contribuir a la transparencia de la política de la igualdad de oportunidades de los géneros para facilitar que la población pueda integrarse al proceso de cambio.
2.    Sensibilizar, aportando a la sociedad los instrumentos cognitivos y la información necesaria para participar y apropiarse del proceso.

En nuestro país, el grave problema político, social, de salud y de derechos de la violencia de género contra las mujeres, comenzó a conocerse a través de la prensa mucho antes de que la ley 24-97 reformara el Código Penal Dominicano. Recuerdo aquí, precisamente, que me incorporé a la comunicación mediática de opinión, en octubre de 1996, a raíz de la publicación de un feminicidios, en la primera página de El Nacional. (Caso de Asia Mercedes Bastardo).

Quien informa tiene que saber que la realidad toma significado a través de las palabras que utilizamos: a través de las palabras, los conceptos, la clasificación que hacemos, los valores que asociamos a la realidad que informamos. Identificar contenidos que embellecen, disculpan, minimizan y hasta justifican las actuaciones masculinas violentas. Porque estas representaciones influirán irremediablemente en las personas receptoras. (Ejemplos: culpa permanente a maternidad).

Pero también, la realidad toma significado a través de qué aspecto se destaca de la información; la realidad toma significado a través de dónde se coloca la información y la realidad toma significado a través de las historias que contamos de los hechos.

Si como periodistas, comunicadores y comunicadoras, no cuestionamos ni combatimos la desigualdad en que nos ha situado la cultura a las mujeres respecto a los hombres, somos co responsables de las violencias contra las mujeres y los feminicidios, como fenómeno sociocultural muy preocupante.

*Abogada Feminista, Maestría Género y Desarrollo
 Activista por los derechos humanos

 Articulista Periódico El Nacional desde 1996

CARTA DE CATÓLICAS POR EL DERECHO A DECIDIR AL PRESIDENTE DE REPÚBLICA DOMINICANA

2 de diciembre de 2014.

CARTA DE CATÓLICAS POR EL DERECHO A DECIDIR AL PRESIDENTE DE REPÚBLICA DOMINICANA


Señor
Danilo Medina
Presidente de la República Dominicana

Como RED LATINOAMERICANA DE CATOLICAS POR EL DERECHO A DECIDIR, presentes en 11 países de la región queremos expresarle nuestras más sinceras felicitaciones por su reciente decisión de observar el Código Penal con relación a la problemática del aborto,  con el fin de garantizar la salud, la vida y la integridad psíquica y moral de las mujeres  de República Dominicana. 
Como mujeres católicas, consideramos que la decisión tomada por usted como mandatario de la nación, con certeza ayudará a mirar el problema de las mujeres que abortan no solamente desde el punto de vista legal, sino, teniendo en cuenta la vida de las mujeres en su integralidad.
Señor Presidente, desde lo más profundo de nuestros valores cristianos y conocedoras de la realidad concreta de las mujeres de nuestra región, le aseguramos que muchas son las razones por las cuales las mujeres deciden tomar esta seria decisión en su vida, además, nos asiste certeza que ninguna mujer aborta con alegría en su corazón; esta decisión no es tomada de forma irresponsable o inconsciente, es resultado de una profunda y legitima reflexión.
Pertenecientes que somos a la tradición religiosa católica y conocedoras de sus principios fundamentales, consideramos que las mujeres tienen capacidad ética y moral para tomar decisiones sobre su vida, por lo tanto, condenarlas por ejercer el derecho de decidir, es negarles una condición básica de la dignidad humana, como son el derecho a la vida, la salud, la libertad, la autodeterminación, entre otros derechos fundamentales. 
Existen razones profundas de conciencia que llevan  a las mujeres a tomar la decisión por la interrupción del embarazo, por eso rechazamos aquellas posturas y  visiones  religiosas que penalizan, condenan y restringen el derecho a decidir;  por ello, en sintonía con el pensamiento cristiano, afirmamos que frente a una situación de difícil decisión, el recurso más válido es la propia conciencia, en la cual las mujeres encuentran  respaldo para asumir como el mejor camino la interrupción  del embarazo.

Señor  Presidente, se ha demostrado que la penalización de la interrupción del embarazo en todas las circunstancias profundiza la discriminación, la violencia y la injusticia social, porque induce a las mujeres, especialmente aquellas de escasos recursos económicos a recurrir al aborto en condiciones insalubres y peligrosas, poniendo en riesgo su vida y su salud.Constatamos que la prohibición del aborto no ha conseguido disminuir la muerte de mujeres, ni disminuir su práctica; al contrario aumenta los riesgos porque las lleva a situaciones de clandestinidad e inseguridad, poniendo en peligro su propia vida.
Esperamos que esta decisión permita avanzar hacia la despenalización del aborto y esté motivada por la convicción de que a las mujeres de República Dominicana se  les garanticen los derechos humanos, donde se respeten los compromisos regionales e internacionales de evitar que más mujeres mueran por causa de leyes restrictivas en materia de aborto que las vulneran y las condenan.

RED LATINOAMERICANA DE CATOLICAS POR EL DERECHO A DECIDIR [1]

[1] Integrada por: Argentina, Brasil, Bolivia, Chile, Colombia, Ecuador, El Salvador, México, Nicaragua, Paraguay, Perú y España como país asociado. 


Carta al Presidente Medina

Distinguido Ciudadano Presidente:

Las dominicanas, acudimos a Ud. como último eslabón de la cadena que nos amarra a la injusticia y que ignora a la mitad de la población, las mujeres. Así lo ha decidido un Congreso empachado de poder para sí mismo, androcéntrico, corrupto y libre de culpa, al votar una reforma al Código Penal que nos mantiene en el siglo XVIII.

El Congreso ha decidido que sigan muriendo mujeres con embarazos riesgosos para su vida; que niñas embarazadas forzosamente, sea hasta por sus padres y familiares masculinos, alumbren hijos incestuosos y muchas, mueran en el intento, manteniendo el aborto absolutamente penalizado. También ha decidido, reconocer solo el feminicidio ejecutado dentro de la pareja, dejando fuera cerca de la tercera parte de las muertes violentas de mujeres por razones de género.

El ejercicio de la política en nuestro país, como hace 50 años, mantiene al funcionariado y militancias que lo apetecen, en permanente campaña electoral, aliando fuerzas con poderes fácticos que prometen y amenazan, autoamordazándose por conveniencia de un interés que nada tiene que ver con el desarrollo y crecimiento de la nación.

En ese sentido, el Estado dominicano desde el trípode del poder, ha sido administrado de manera pusilánime para las mujeres, mitad de la ciudadanía y mayoría de votantes del país, y como si fuera poco, mantenedoras de la economía de crisis, siendo 40% de los hogares totalmente sostenidos por mujeres, para otro tanto que aportan a los dirigidos por hombres, como obligación para sobrevivir.

La desigualdad ignorada por el Estado dominicano administrado, mantiene una llamada “democracia” de discriminación e injusticia, en violencia estatal contra las dominicanas.

Al año, una media de 200 mujeres muertas por violencia machista; más de 180 muertas por causas asociadas a la maternidad; más de un cuarto de los embarazos, de adolescentes y un alto porcentaje, como fruto de violaciones; aumento en las violencias basadas en el género, contra mujeres y niñas, y violaciones sexuales; niñas atrapadas en un ejercicio de sexualidad con enfoque machista, sin educación sexual en las escuelas, jugando a una maternidad descontrolada y obligada; ministerios de Salud, de Educación, de Cultura y demás, totalmente insensibles al problema más grave de salud y de derechos humanos de la historia de la humanidad! Un panorama que requiere acciones inmediatas, no campañas y discursos de lamento, pero que no tiene eco en el quehacer nacional oficial y que un costoso Congreso para el pueblo, no siente como su responsabilidad.

SusiPola@gmail.com

Carta del Presidente Medina observando el Proyecto de Código Penal


El Presidente Danilo Medina ha escrito una carta dirigida al Presidente de la Cámara de Diputados(as) de la República Dominicana, Abel Martínez, con fecha viernes, 28 de noviembre del 2014 donde explica porque observa el Proyecto de Código Penal que penaliza el aborto en caso de que la salud de una mujer necesite que se haga un aborto o se interrumpa un embarazo.

"A los 52 meses de la tentativa de asesinato contra mi hijo Jordi" Por: Ramón Antonio Veras

A los 52 meses de la tentativa de asesinato contra mi hijo Jordi

Por: Ramón Antonio Veras.

1.-  Toda sociedad humana dominada por la desigualdad, tiene en su seno grupos sociales en los cuales predominan ideas contrarias a la decencia y la convivencia civilizada; y la dominicana de hoy no es la excepción.

2.- En la medida que se agrieta la familia, en el medio social hacen acto  de presencia acciones delincuenciales nuevas, como ha ocurrido en nuestro  país con la modalidad criminal del crimen por encargo, el sicariato.

3.- En la actualidad, aquí, cualquier núcleo familiar está expuesto a que la criminalidad le alcance, como ocurrió con el mío,  con la tentativa de asesinato de que fue víctima mi hijo  Jordi, el día 2 de junio de 2010, de cuyo hecho se cumplen hoy 52  meses.

4.-  Han sido momentos sumamente difíciles, angustiosos y desesperantes los que ha tenido que pasar Jordi y todos sus  seres queridos; las lesiones por él recibidas,  causadas por los disparos que impactaron  en su cara,  también han golpeado  nuestra conciencia.

5.- Las sanciones impuestas por el tribunal al que pagó  para que asesinaran  a mi hijo, y a los demás integrantes de la  asociación  criminal, han  aliviado en algo  los pesares de Jordi y su familia.

6.- Los responsables del operativo criminal contra Jordi, ante las penas que les fueron impuestas,  y de las cuales se hicieron merecedores, han recurrido  en apelación, pintándose como inocentes, aunque están conscientes de que, real y efectivamente, se unificaron para matar a mi hijo.

7.-  Hemos confiado, y seguiremos  confiando  en que la ley y el sentido de justicia va a continuar prevaleciendo para que  Adriano Román, y los  que recibieron  el pago para asesinar  a  Jordi, reciban el castigo que merecen.

8.- La familia dominicana no puede vivir a merced del capricho de quien tiene dinero para pagar  crímenes contra personas útiles  a la sociedad. Se le envía un mensaje de advertencia a los que procuran hacer del sicariato una industria,  sancionando a  aquellos que se unificaron para quitarle la vida a Jordi.

Santiago de los Caballeros,
2 de octubre de 2014.

Condena internacional

El Comité de Naciones Unidas para la Eliminación de la Discriminación contra la Mujer (CEDAW), condenó al Estado español por desconocer más de 30 solicitudes de medidas de protección hechas por Ángela González, para ella y su hija de 7 años. La falta de diligencia originada en la adhesión a los esterotipos de género del sistema de justicia, permitieron que el padre asesinara a la niña en 2003 y se suicidara posteriormente, durante el régimen de visitas. Ángela, que había huido de la casa familiar con su hija Andrea, entonces de 3 años, denunció a su agresor, pero el maltrato continuó después del divorcio, incluso a través de su hija. Víctima de violencia basada en el género no presentía, sino que sabía la capacidad violenta de sujeto, por eso pedía que no se le permitiera estar a solas con la niña.

En septiembre de 2012, la organización Women’s Link Worldwide, llevó el caso al Comité de la CEDAW que hoy obliga a Estado español, a “reparar de manera adecuada e indemnizar integralmente” a esta mujer. En su resolución, el Comité de la CEDAW, reconoce que España ha formulado leyes, programas de concienciación, educación y capacitación, así como la promulgación de una Ley Integral Contra Violencia de Género, aprobada en 2004, que es modélica, sin embargo identifica prácticas de jueces, fiscales, trabajadores sociales que “con frecuencia” desprotegen a las víctimas y sus hijos.

Además, ratifica la obligación de los Estados de “investigar la existencia de fallos, negligencia u omisiones por parte de los poderes públicos” que dejan sin protección a las víctimas de violencia de género”, y recuerda que para hacer esto realidad se necesita de “voluntad política y el apoyo de agentes estatales”.

El caso de Ángela, nos recuerda a no pocas dominicanas que sufren también desprotección por insensibilidad e ignorancia del sistema de justicia, social y comunitario, en la ruta crítica por violencia basada en el género.

Las evaluaciones realizadas hasta la fecha en el país, señalan que, mientras el Ministerio Público avanza en el conocimiento del fenómeno de la violencia basada en el género, intrafamiliar y sexual, por su necesidad de responder al proceso de investigación, aunque mantiene algunas resistencias a las buenas prácticas, el poder judicial se mantiene rezagado, desestimando un porcentaje considerable de casos como no judiciables.

Las organizaciones de mujeres y de defensa de los derechos humanos, tienen adonde recurrir para los casos de violencia contra la mujer, desprotegidos por el Estado dominicano, signatario de la CEDAW y obligado a establecer la seguridad necesaria para las dominicanas y sus hijos e hijas menores.

SusiPola@gmail.com

Aumento feminicidios

Agradezco a nuestro hijo pequeño, que ya es grande, por la reflexión sobre la “música de calle”, alarmado por contenidos, visualizaciones y monotonía rítmicas dirigidas a fortalecer y reciclar el mundo estereotipado de la cultura patriarcal. Me hizo recordar que especialistas de la Antropología, hablan de “generocidio histórico de mujeres” cuando el imaginario amenaza con desmontar discriminaciones de la cultura.

En la violencia basada en el género contra la mujer, causas y consecuencias, son un amasijo de acciones manteniendo la misoginia, vía los estereotipos ancestrales. Por ejemplo, qué pensamiento de igualdad puede provocar La Materialista, cuando…¿canta?: “Papi te gustan la chapa que vibran (se repite 20 veces junto con Ah, Ah, Ah te gusta que vibren) Tu tá frutao con esa mamasota, no te haga que en la bemba se te nota.

Te gusta cuando muevo mis chapotas. Perdón, dile a tu jeva que cuidao si se sofoca. Soy peligrosa tu me conoce entonces evitemos el roce. Por favor evítame un problema. Siempre te aparece cuando bailo este lema. No te pongas bruta y baila (otras 20 veces con Ah, Ah, Ah te guta que vibren?) Dale baila el vibrador.

Vamos a enseñarle a bailar. Coloquen la chapa pa trá. Moviéndolo de lao a lao. Que ellos quieren manga y lo tenemos futrao. Pon las manos en la rodilla que somos la mami que brillan. Le gustan la chapa que vibran. A tu jevo le gusta (Otras 20 veces con gusta y Ah,Ah,Ah) Cuidado si te quilla. Ta vibrando”. O también, qué respeto humano por la mujer inspira Geraldo Gabriel Santana, “El Poeta Callejero”, cuando…¿canta?, su éxito rotundo “Diez mujeres”, que dice así: “Si yo tuviera un deseo, mi deseo sería tener 10 mujeres y qué yo haría con 10 mujeres.

Yo me acuesto con una y amanezco con 2, con la chinita 3, con la de New York four. Una ta’ en la sala. La otra está en la cocina. Las gemelas están esperando que le lleven su comida. 9 con la que me esta haciendo lo pie y con la que me ta’ esperando pa’ prendé. Son 10 mujeres. Yo necesito como 10 mujeres. Yo nací pa’ tener 10 mujeres”.

Dos muestras del “alimento” mental que tiene nuestra sociedad para el cambio, empeñada en hacer paradigmas de lo que racionalmente serían antihéroes. Entonces, no hablemos más de campañas “cero tolerancia”, porque estamos tolerando. Si el Ministerio de Cultura y la Dirección de Espectáculos Públicos, no entienden esto, va a ser difícil contener los feminicidios. Que La Materialista y El Poeta lo sepan, inciden en el aumento de feminicidios y validar esto, es un crimen basado en el género.

SusiPola@gmail.com

"Federici: feminismo entre fuegos y fogones" Andrea Momoitio y Emilia Laura Arias Domínguez [Pikara Magazine]

Federici: feminismo entre fuegos y fogones

Andrea Momoitio y Emilia Laura Arias Domínguez

10/07/2014

[Pikara Magazine]

 

Es la Madonna de las feministas. La editorial ‘Traficantes de Sueños’ le trajo al Estado español el pasado mes de mayo para presentar su último libro, ‘Revolución en punto cero’, sobre trabajo doméstico, crisis de los cuidados y bienes comunes. Visitó Barcelona, Iruña, Zugarramurdi, Madrid, Málaga y Sevilla; el partido político Alternatiba quiso que repitiese su show también en Bilbao donde cientos de personas hicieron cola para poder escuchar sus palabras. Hubo quien se quedó sin sitio dentro. Durante su viaje por España se reunió con colectivos de mujeres para hablar con ellas de trabajo doméstico.


Silvia Federici durante su entrevista con Pikara Magazine./ Emilia Arias
Silvia Federici (1942, Parma) habla y sonríe con calma. Tiene las manos arrugadas y la lengua afilada. A uno de los actos en los que participó en Madrid llevó el bolso de Pikara. Es también autora de ‘Calibán y la bruja. mujeres, cuerpo y acumulación primitiva’, libro en el que incorpora la caza de brujas al análisis marxista sobre el paso de la sociedad feudal al sistema capitalista. Joana García Grenzner la entrevistó cuando presentó esa publicación en Barcelona. ¿Más información? En todas las entrevistas que le hicieron entonces y durante su nueva gira. Federici está de moda.

¿Cómo ha sido la visita a Zugarramurdi?


Visitar la zona me ha emocionado mucho. Es el único lugar del País Vasco, según mis investigaciones, en el que los hombres estaban organizados contra las brujas.

En 1609 empezaron a encarcelar, torturar y asesinar a muchas mujeres. Las echaban con los instrumentos que utilizaban los marineros para cazar ballenas. Me ha molestado muchísimo ver cómo están haciendo negocio allí vendiendo una imagen de las brujas que no corresponde a la realidad. Están propagando una visión falsa, que degrada y las ridiculiza: mujeres gordas, feas, con nariz grande y mayores. Mantienen la imagen que crearon de ellas sus cazadores.

¿Qué propones?


Me gustaría ver una movilización de mujeres en la que se dijera: “Basta de ganar dinero a costa de nuestra piel”. En los puestos que hay por la zona tendríamos que estar con pancartas explicando qué pasó realmente. Es hora de desvelar la historia de sangre, tortura, violencia y persecución.

¿Está desmovilizado el feminismo?


El feminismo es, hoy en día, un fenómeno muy complejo. Por un lado, hay un nuevo movimiento que está surgiendo de las más jóvenes porque siguen teniendo la vida más difícil que los hombres. Todas las expectativas que tenían: una carrera, trabajo fuera de casa, reparto de tareas… no se han hecho realidad o de manera muy limitada. Las reivindicaciones del feminismo siguen hoy vigentes. Por otro lado, hay una gran degradación del feminismo, que comenzó en los años 70 con las Naciones Unidades. La ONU ha invadido el territorio feminista, se ha apropiado de él y lo ha distorsionado; ha redefinido su agenda y ha destruido todo su potencial subversivo al mantener sólo su perspectiva neoliberal.

¿Qué perspectiva es esa?


Aquella que dice que la liberación de las mujeres pasa por su carrera profesional, la igualdad de oportunidades. Son reivindicaciones capitalistas y neoliberales. La ONU ha creado un feminismo global de Estado donde las mujeres forman parte de conferencias internacionales o de oenegés. Atacan el trabajo no pagado desvalorizando la reproducción y evitando criticar cómo el capitalismo ha usado el cuerpo de las mujeres. Han creado un feminismo muy conciliador con la agenda neoliberalista. Tenemos que reapropiarnos de las políticas feministas.

¿Está muerto el movimiento feminista?


Creo que hoy no existe un feminismo como movimiento social de masas. Existe un feminismo cultural, pero no como fuerza política y social. Hay una política feminista que va en cada movimiento social porque todos han tenido que hablar con el feminismo. No estamos en la misma situación que hace treinta años. Hay mucha más paridad y las mujeres tenemos más autonomía respecto a los hombres, no así respecto al capital. No hay una fuerza capaz de contrarrestar el capitalismo. Algunas mujeres jóvenes han vuelto a tomar formas de comportamiento que nosotras habíamos rechazado y creo que eso demuestra que se está dando una regresión-

En tus obras has hablado del feminismo como la ‘revolución inacabada’. ¿El feminismo ha creado conciencia, pero no ha logrado la incidencia?


Sí. El movimiento feminista no ha sido capaz de oponerse al proceso de globalización, que ha estado lleno de continuos ataques al trabajo reproductivo en todos los niveles. No ha sido capaz de oponerse a los recortes sociales, no ha podido cambiar la organización del trabajo. ¡Hoy las horas de trabajo son más que en el pasado! Diez horas. La conciliación familiar es imposible. Asistimos a una gran crisis en el terrero de los cuidados y las mujeres no tienen tiempo para descansar, ni para leer, ni para asistir a una reunión política o a una manifestación. No tienen tiempo para ellas mismas. Vivimos en una continua ansia por la supervivencia. Las mujeres, en Estados Unidos, consumen una gran cantidad de antidepresivos. Son vidas de ansiedad, preocupaciones y trabajo, trabajo, trabajo.

¿En qué se está equivocando el feminismo?


En los años 70, cuando hubo que tomar decisiones estratégicas, tanto en Estados Unidos como en Europa, el movimiento feminista abandonó por completo el terreno de la reproducción y se empeñó, casi exclusivamente, en el trabajo fuera de casa. El objetivo era conquistar la igualdad a través del terreno laboral. Pero los hombres estaban fastidiados en ese ámbito y lograr la igualdad para estar igual de fastidiadas y oprimidas que ellos no es una estrategia. Entramos en el trabajo asalariado que hasta entonces estaba dominado por hombres, bien; pero no vieron que era el momento de atacar ese trabajo asalariado. Hubo una falta de visión del contexto social y económico en el que se estaba luchando. Hemos luchado con armas que no funcionaban.

Silvia Federici durante su última visita a Bilbao./ Emilia Arias
Entonces trabajaba en una organización que se llamaba ‘Campaña Internacional por el Salario para el Trabajo Doméstico’. Creíamos que sin luchar por el trabajo reproductivo, no íbamos a conseguir nada. Para poder cambiar la situación de las mujeres hay que cambiar tres relaciones: mujeres-Estado, mujeres-hombres y mujeres-capital. El trabajo reproductivo es prioritario aquí. Es el problema central, porque los roles que el capitalismo ha diseñado para las mujeres parten precisamente de ahí: el capitalismo ha generado la división internacional sexual del trabajo. Debemos partir de ahí. El movimiento feminista no ha tomado ese camino y es una de las razones por las que no ha podido provocar grandes cambios.

¿Nace de ahí tu idea de la ‘Revolución cero’?


Sí, la ‘Revolución cero’ es la que aún no se ha hecho porque no se ha tomado en consideración el problema de desvalorización del trabajo reproductivo.

¿Vivimos una guerra contra las mujeres?


Sí, sí, sí, sí. El capitalismo y la globalización atacan a los medios de reproducción: expropiación de tierras, recortes en el Estado de Bienestar, precarizan el trabajo y la vida. Es una estrategia común, tradicional del capitalismo, que Marx llamaba ‘acumulación originaria’: si quieres aumentar tus beneficios e imponer una cierta disciplina tienes que separar a hombres y mujeres de los medios reproductivos. Si no tienen cómo reproducirse, dependen de ti. Aceptan cualquier condición. ¿Y quiénes son los sujetos sociales empeñados en primera persona en la reproducción? Las mujeres.

No puedes atacar la reproducción de la fuerza de trabajo sin atacar a las mujeres. La violencia contra las mujeres es parte del proceso. En América Latina y África, por ejemplo, donde las mujeres se dedicaban a la agricultura de subsistencia. ¿qué están haciendo las instituciones internacionales? Arrebatarles esas tierras, privatizarlas.

¿No crees peligroso centrar toda su crítica sobre el capitalismo? Las mujeres no están libres de violencia en otros sistemas.


No hay otros sistemas aparte del capitalismo, ni Cuba, ni Venezuela. ¿Bromeas? La idea de que el capitalismo es sólo un sistema económico es un prejuicio capitalista. Es un sistema cultural y social. No hay economía sin relaciones sociales, culturales o políticas. Hoy en día, todos y todas vivimos en el sistema capitalista. Hay países que distribuyen mejor la riqueza que otros, pero no existen países fuera de la economía del mercado.

No sirve con decir que queremos una sociedad que no sea capitalista porque podríamos construir un sistema incluso peor. Yo lo quiero es crear una sociedad no jerarquizada, que no se base en aprovecharse del trabajo de otras personas.

Pero, ¿no es el patriarcado un sistema autónomo?


Yo no lo creo. El patriarcado siempre ha formado parte de los sistemas que se apropiaban del trabajo humano. El cuerpo de la mujer es una fuente de riqueza, que presenta hijos e hijas, mano de obra. Estamos en la lógica de explotación laboral. El patriarcado no comienza con hombres que dominan a mujeres sino con un sistema de trabajo que oprime a los hombres y que se basa en controlar su principal fuente de riqueza. Pero, ¿te das cuenta de la riqueza que supone el cuerpo de las mujeres? ¿Imaginas que las mujeres deciden dejar de tener hijos? ¿Imaginas?

El lesbianismo podría ser una buena solución.


Las lesbianas hoy también tienen hijos.

¿No dejas fuera de tu análisis a las lesbianas?


He escrito mucho de capitalismo y sexualidad, sobre la disciplina de sexualidad que el capitalismo ha impuesto. En los años 70, hablábamos de una gran contradicción en el capitalismo. La división del trabajo era entonces una división homosexual: los hombres trabajan con hombres y las mujeres con mujeres. La heterosexualidad sólo existía en el ámbito del matrimonio. Era difícil entonces entenderse en el matrimonio. La familia nunca ha sido un lugar de serenidad.

Por otro lado, en los años 60 y 70, yo sí tenía claro que el lesbianismo tenía un gran valor de ruptura por muchas razones. El capitalismo cede el mando a los hombres, los convierte en emisarios del sistema en casa y en una relación lésbica eso no pasa. Además, el lesbianismo supone una gran valorización de las mujeres y un espacio de tranquilidad, de liberación de tantas presiones. Pero ahora he entendido que con esto no basta porque en una sociedad heterosexual, las relaciones lésbicas reproducen la lógica heteropatriarcal.

Creo, aunque no estoy segura, que esa capacidad de ruptura que tuvo una vez el lesbianismo es menos fuerte ahora. El propio capitalismo ha reestructurado su idea de familia para integrar a las parejas homosexuales.

De ahí la aprobación del matrimonio gay en tantos sitios


Por supuesto. El capitalismo necesita organizar las casas en torno al trabajo reproductivo.

En este contexto de crisis, en el que se han puesto de moda los cupcakes, ¿no se está glorificando demasiado el trabajo reproductivo?


Hay un gran debate sobre esto en Estados Unidos ahora. Es un tipo de valorazión del trabajo a nivel psicológico, pero no hay ninguna ruptura a nivel político. Todo lo contrario. Es una válvula de seguridad. No es una cuestión transformadora ni nada rupturista. Sólo significa que si tienes tiempo y dinero puedes hacer tus pasteles en casa [risas].

Pero sería peligroso que pase.


Nuestro discurso de revalorización del trabajo doméstico no tiene nada que ver con hacer cupcakes en casa. Hablamos de luchar contra la deforestación y tala de bosques; luchar para que no sigan contaminando ríos y mares; poner la riqueza producida al servicio de los mujeres. Se trata de cambiarla lógica del sistema. Producir para la vida y no para el mercado. Nada de cupcakes.

¿Y si los pasteles los hace otra?


El movimiento feminista ha cometido un gran error al no trabajar por el salario doméstico. ¿Qué pasa ahora? Que esa carga de trabajo la tiene que asumir otra mujer. Muchas, migrantes. La restructuración del trabajo doméstico se asienta sobre una gran injusticia: mujeres que dejan sus familias y se van lejos de sus casas a cuidar a las familias de otras mujeres. Pero es verdad que hay mujeres que pueden hacerse cargo de sus familias sin ayuda. No me gusta ser moralista en este aspecto porque, a veces, no hay otra elección, pero debemos tener una estratégica política que nos lleve a un cambio de modelo en el que hombres y mujeres decidan cómo reproducirse sin lógicas de poder.


http://www.pikaramagazine.com/2014/07/tell-us-federici/Andrea Momoitio
Periodista masterizada. Adicta a las 'Pantera rosa' y a los macarrones con tomate. Pero, sobre todo, lesbiana y feminista. En ese orden. E-mail: andreamomoitio@pikaramagazine.com

 

Enlace original: http://www.pikaramagazine.com/2014/07/tell-us-federici/

"Mi hijo se pone vestidos y a mí me parece bien" por: Seth Menachem [en: El Huffington Post]

Mi hijo se pone vestidos y a mí me parece bien

por: Seth Menachem

[en: El Huffington Post]


Publicado: 01/08/2014 07:14
Actualizado: 01/08/2014 07:14 CEST


Cada mañana, mi hija de cuatro años, Sydney, coge una silla para subirse al armario y coger un vestido de la percha. Yo intento que pruebe otras opciones: "¿Por qué no te pones hoy unos pantalones cortos?" Pero Sydney es muy cabezota. Además, creo que se merece libertad para elegir lo que quiere ponerse.

Mi hijo Asher tiene dos años. Para vestirle, cojo unos pantalones cortos y una camiseta del cajón, porque a él todavía le cuesta ponerse la ropa. En cambio, sí que sabe desvestirse, y lo que suele hacer es arrancarse la ropa y gritar la palabra "vestido" una y otra vez. Escala a la silla del armario y alcanza uno de los vestidos de Sydney: "Este", dice.

Así que, la mayoría de los días, mi hijo va vestido como una princesita Disney. Dejando a un lado todas las costumbres sociales, no le quedan nada mal los vestidos. Y puede que en un día de verano en Los Ángeles, a casi 30ºC, sea la opción más práctica.


Antes me daba un poco de vergüenza que el niño llevara vestidos en público. Y no porque me preocupara de que la gente le mirara raro, sino porque no quería que pensaran que era yo quien había decidido ponerle un vestido. Como si entre mis planes estuviera el hecho de utilizar a mi hijo para romper las normas sociales, o, como me preguntó una amiga de mi madre: "¿Es que querías otra hija?"

Esto ocurrió en la fiesta de cumpleaños de la hija de una amiga. Antes de salir de casa, intenté convencer a Asher para que se cambiase de ropa. Sabía que si se presentaba con un vestido, se sucederían un montón de preguntas y opiniones y, la verdad, no me apetecía tener que responder.

Pero Asher se puso más pesado que nunca. Le entró un berrinche enorme cuando yo me decidía a meterle las piernas en unos pantalones. Las lágrimas le caían por la boca y, de repente, me di cuenta de que estaba luchando por algo en lo que ni siquiera creía. Estaba haciendo que mi hijo se sintiera mal por algo por lo que no debía avergonzarse. Así que paré. Le di un abrazo y me disculpé. Entonces, le volví a poner el vestidito lila de princesa con los zapatos brillantes de su hermana.



Fuimos a la fiesta y, como me imaginaba, algunas personas se rieron e hicieron comentarios. Alguien me dijo: "¿Te parece divertido? Hay niños aquí. ¿Quieres que lo vean?" Otro preguntó: "¿Es que quieres que sea gay?"

Yo mantuve la calma. Les expliqué lo mejor que pude que no había correlación entre la forma de vestir y el hecho de ser gay. Y si resulta que es gay, no será por nada yo haya hecho, sino porque es gay y punto. Quizás es una etapa. O quizás no lo es. Pero, sea lo que sea, no quiero que se sienta incapaz de expresarse por falta de apoyo de sus padres. Algunos lo entendieron. Otros, atrapados por la religión o por la ignorancia, nos pusieron mala cara.

Hay mucha gente comprensiva. Ven a mis hijos, a Sydney, con su pelo rubio largo y sucio, y a Asher, con su pelo corto castaño oscuro, y dicen: "Me encanta el corte pixie de tu hija". Cuando respondo que es mi hijo, sonríen y dicen: "Ah, pues me encanta". También se disculpan, pero yo les tranquilizo: "No pasa nada. Lleva un vestido morado con zapatos brillantes. Es fácil confundirse". Sé que hay padres que se molestan si confundes el sexo de sus hijos, pero yo no soy uno de ellos.



Un amigo gay me vio con los niños un viernes por la noche en un concierto de jazz en el museo y, sin venir a cuento, dijo: "Bueno, yo no me ponía vestidos cuando era pequeño", que es como decir: "No te preocupes. Tu hijo no es gay como yo". Este hombre gay y casado intentaba tranquilizarme por un problema que ni siquiera existía. Si mi hijo es gay, pues vale. Quizás es. O quizá no. Quizá va a ser travesti. O quizá no. Pero yo no tengo control sobre ello. Lo único que puedo hacer es apoyarlo.

Lo más triste de este encuentro fue descubrir cómo entendía mi amigo lo de ser gay. Como si fuera una maldición. ¡Con lo bien que están las fiestas de tíos guapos! Pero claro, él está casado. Probablemente se haya olvidado.

Normalmente llego a casa antes que mi mujer, así que cogí a los niños para sacar a pasear al perro. Estaban jugando con la ropa: mi hija hacía que Asher era su muñeca, y le probaba vestidos, zapatos y diademas. Luego Sydney me dijo que quería que yo también me pusiera un vestido: "¡Ay, va a ser muy divertido!"

Yo le dije que no. Pero ella siguió insistiendo. Yo le dije: "La gente se va a reír de mí". Y ella replicó: "Si lo hacen, les mandaré a paseo". No pude discutir contra eso, y me metí como pude en uno de los vestidos más elásticos de Carrie. Paseamos al perro por nuestro bloque, y el placer que le entró a mis hijos al ver a su padre salir de su zona de confort acabó con la humillación que yo sentía.

Carrie ya estaba llegando a casa, y le vi la mandíbula desencajada desde el final de la calle. Se estaba riendo. Hasta nos hizo una foto. Y me dijo que tuviera cuidado con no romperle el vestido. Luego nos fuimos todos a comer pizza.



Traducción de Marina Velasco Serrano

Enlace original: http://www.huffingtonpost.es/seth-menachem/mi-hijo-se-pone-vestidos-_b_5627223.html

¿Se rehabilita un feminicida?

El lunes 29 de junio de 2009, la prensa se refería al comerciante Miguel Vladimir Morán Balbuena, (Vladi), de 34 años, atrapado por asesinar a su esposa, Candy Fior D´ Aliza Filpo Espinal, (Yaniris), de 27 años, en Santiago y el Coronel Jesús Cordero Paredes, explicaba entonces, cómo el victimario cometió y lo admitió. Ella, embarazada de casi dos meses, murió en “shock hemorrágico, por proyectil de arma de fuego en región posterior del lado derecho del cuello, sin salida”.

Miguel Vladimir Morán Balbuena, condenado a 13 años de cárcel, acaba de contraer matrimonio el jueves pasado, con Yáskara Vargas, recientemente en libertad de 5 años de condena cumplida por venta de drogas, en el Centro de Corrección y Rehabilitación Rafey. La boda, realizada en la Catedral de Santiago Apostol, fue iniciativa del programa “Unificando a la Familia”, de ese centro carcelario. (No conozco el programa y es posible se apoye en las mejores intenciones, pero angustia saber que, en la ruta de atención, a la Violencia Basada en el Género contra la Mujer, en el país se siga actuando impulsivamente).

En 2012, la Procuraduría General, estableció una serie de pautas de actuación del Ministerio Público ante los casos de violencia hacia la mujer, para unificar el enfoque en todas las Fiscalías del país como respuesta a estas violencias. Además, a comienzos del año en curso, la misma Procuraduría, Policía Nacional, Ministerio de la Mujer y Ministerio de Salud Pública, firmaron un acuerdo “Para la Coordinación Interinstitucional y la Aplicación de Pautas Comunes de Actuación en la Prevención, Atención e Intervención de la Violencia de Género, la Violencia Intrafamiliar y los Delitos Sexuales”.

Es decir que el sistema entero, a medida que se va especializando, entiende que hay que dar un enfoque integral e integrado como respuesta a estas violencias, imprescindible para evitar el incremento tan alto de feminicidios que tenemos en el país.

Un hombre capaz de matar a su compañera de vida, además embarazada, no es el paradigma de la unión familiar, aunque sea 5 años después, y el sistema asume gran responsabilidad, mediada por la intervención de las ideas religiosas tradicionales, con apremio reconocido a “formalizar, rescatar y mostrar conversiones”.

Cuidado, desde la experticia que tenga el sistema en masculinidad violenta, de acuerdo a las investigaciones internacionales y nacionales, hay que incorporar los resultados de la Ruta Crítica de los feminicidas y establecer límites a la intromisión de interventores que, aunque de buena fe, no entienden el fenómeno de la violencia contra la mujer.

Estado y el generocidio

Un balance alarmante de feminicidios, nos recuerda la complicación en fuerza y presencia de las violencias contra las mujeres, sin terminar de convencernos que no estamos haciendo las cosas correctamente para contener y disminuir las violencias de género, tal y como dijera hace un tiempo la Fiscal del Distrito Nacional.

La última inmolación antes de escribir este artículo, fue la información de que Tomás Brito Sánchez, 37 años, prófugo, había sido apresado en una finca de San Francisco de Macorís. Este hombre, mató de un machetazo a la jovencita Alba Luz Reynoso Santana, de 19 años, en el parque de Las Guáranas, mientras se celebraban las Fiestas Patronales de esa comunidad.

Lejos de controlarse la violencia basada en el género contra las mujeres y las niñas, se incrementa en el país al punto que en estos días, tanto el Procurador General de la República, como la Ministra de la Mujer, manifestaron su preocupación tomando en cuenta que las proyecciones para este año serán bastante más altas que las de año pasado.

Es Estado tiene mucho que hacer por la responsabilidad constitucional asignada que no puede rehuir, obligado a garantizar mediante todas las medidas necesarias, la prevención, sanción y erradicación de la violencia basada en el género contra la mujer. Sin embargo, en la práctica como país, hemos cumplido mínimamente con las recomendaciones internacionales.

Desde hace dos años, hay un plan estratégico a 2016 para prevenir, detectar, atender y sancionar la violencia contra las mujeres, desde la Comisión Nacional de Prevención y Lucha contra a Violencia Intrafamiliar (Conapluvi), formada por 15 instituciones gubernamentales y una representación de la sociedad civil. En este tiempo, ha sido nula la posibilidad de convocatoria a los Ministros y Ministras, que forman parte de la Comisión, porque no han demostrado atención ni sensibilidad frente al problema. Mucho menos motivación a disponer de recursos presupuestarios para contener esta peligrosa y compleja violencia, responsable de un verdadero generocidio en el país.

Falta presupuesto adecuado para la prevención, también falta voluntad política para las medidas, que son a nivel nacional, y con todos los ministerios comprometidos. Como Estado, hemos dejado al Ministerio Público solo para resolver el problema, pero sin asignación de presupuesto adecuado, una situación peligrosa que fortalece la impunidad y el doloroso descontento.

Este es un país de masculinos violentos extremos, no hay que dibujar el concepto, las cifras mal registradas se encargan de decirlo, mientras el dinero para los más absurdos inconsecuentes, corre y sobra. Si de verdad se quieren contener las muertes violentas de las dominicanas, al Gobierno que no siga indiferente y responda!

Género y seguridad ciudadana

El Proyecto “Fortalecimiento de la Acción de la Policía Nacional en la Lucha y Atención a las Víctimas de Violencia Basada en Género”, ejecutado por Profamilia apoyada por la Unión Europea, recibió el pasado junio, a la Licda. María Dolores Fernós, abogada especialista en Género y Derechos Humanos, profesora de Derecho de la Universidad Interamericana de Puerto Rico y Catedrática Asociada de la Facultad de Derecho de la Universidad Interamericana de Puerto Rico.

Convocada por Profamilia, la Procuraduría General de la República y la Oficina de Equidad de Género de la Policía Nacional, la conferencia fue sobre género y seguridad ciudadana, en ella participaron oficiales superiores y subalternos, así como alistados de la PN, y ministerio público participante en el nombrado Proyecto.

Fernós, se refirió al género y seguridad ciudadana, partiendo de la necesidad de entender las diferencias en las maneras cómo hombres y mujeres reaccionamos, es decir, entendiendo los contextos en que mujeres y hombres nos desenvolvemos, para poder modificar las respuestas institucionales hacia la compleja violencia de género.

Para garantizar la seguridad ciudadana, hay que reconocer que hay sectores excluidos de esa protección, históricamente marginados en la atención del Estado a sus derechos ciudadanos. Una marginación que gravita en el imaginario sociocultural actual, impidiendo identificar desigualdades normalizadas en la cotidianidad.

Fernós, definió tres conceptos que explican cómo las sociedades fundamentan el comportamiento “debido”, de mujeres y hombres: el discrimen, el género y la perspectiva de género. Todo un “conjunto de conocimientos, intuiciones, saberes y actitudes acumulados por hombres y mujeres a través del tiempo. Patrones culturales, sociales, políticos y jurídicos, producto de procesos históricos de raíz muy profunda”.

Después del análisis breve de las diferencias de género, la especialista profundizó sobre el tema de la seguridad ciudadana, llamando la atención a lo grave “que las prácticas discriminatorias que se producen en las instituciones principales como los tribunales, o los cuerpos policiales, tiendan a reproducir el discrimen, o peor aún, a avalarlo, para lo que se requieren esfuerzos inmediatos, sostenidos y efectivos para remediar la situación y las mejores prácticas”.

Como aseveración, Fernós decía que, “No hay un mensaje más destructivo para la confianza pública en su sistema de justicia que comprobar que existe un trato diferencial o preferencial hacia los integrantes de la fuerza que violentan la ley, sobre todo en los casos de violencia de género, el mensaje hacia las víctimas es en esa circunstancia demoledor, pues la coloca ante una realidad de absoluta indefensión”.

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No valió la pena

No valió que, ordenadamente, asistiéramos a las vistas públicas a exponer la situación de la mortalidad materna, del acorralamiento de las mujeres con la violencia en nuestra contra que nos mata cientos de veces al año ni que propusiéramos soluciones democráticas.

No valió saber que las mujeres de las organizaciones de la sociedad civil y el Foro Feminista, trabajamos de cerca con las más pobres y sus miles de problemas de supervivencia, desde hace más de cuarenta años, porque no les interesan ni ellas, ni nosotras.

No valió que nos integremos a espacios intersectoriales e interinstitucionales para evaluar, monitorear y proponer, ni que respetáramos los acuerdos resultados.

No valió que escribiéramos cientos de páginas con cuadros, argumentos, propuestas y hasta matrices comparativas, solicitadas para estar “claros/as”.

No valió saber que la R. Dominicana está altamente comprometida a nivel internacional para otorgar a las mujeres sus derechos.

No valió el repudio por la manera cómo la presidencia del Senado recibió la visita del Enlace de la Iglesia Católica, el mismo día de la segunda lectura del proyecto de Código Penal, así como la llamada del “jefe” del purpurado y les obedeciera.

No valió saber que las dominicanas, que los/as elegimos, necesitamos legislaciones precisas para no morir como Esperancita y tantas adolescentes que sucumbieron en los miles de abortos clandestinos, inseguros, ilegales.

No valió que nos manifestáramos y hasta gritáramos frente al Congreso dominicano, porque no nos escuchan ni nos temen.

No valió que las mujeres, solicitáramos por activa y por pasiva, entrevistas con el jefismo político partidista, porque no nos recibieron, demostrando que más de la mitad del país, por ser mujeres, les importamos un pito.

No valió saber que somos las mujeres las que votamos y los/as elegimos.

No valió que, pocos días antes, el presidente del Senado, en su campaña proselitista para la presidencia del país, dijera “Me encargaré de que se aplique todo el peso de la ley contra quienes abusen de las mujeres, pero también combatiré el problema social que representa el embarazo en las adolescentes, porque está decidido, las mujeres y los jóvenes serán el centro de mis programas”.

No valió tampoco que en la concentración frente a miles de mujeres, también asegurara: “Las mujeres, madres de familia, solteras, emprendedoras, jóvenes universitarias, mujer del campo, víctimas de violencia y envejecientes, contarán conmigo”.

No valió que protestáramos ni que nos calláramos, porque el Senado no quiso oírnos. Prefirió el eterno compinche con la jerarquía eclesial que amenaza y atemoriza en la lucha por mantener los privilegios terrenales más extravagantes.

¡No, no valió la pena!

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Acoso sexual en el trabajo

Por estos días se dilucida en los tribunales del país, un caso de acoso laboral que afecta a una persona cercana, una historia con cuatro años de duración que terminó con la dimisión de la víctima y posterior demanda en los tribunales. Una autoridad laboral directa de la acosada, mantuvo una conducta permanente de hostigamiento sobre ella con comentarios, insinuaciones, gestos de intimidad, “piropos” alusivos, invitaciones a viajes, hasta oferta de vehículo de lujo si la víctima aceptaba tener relaciones sexuales con él. La joven hostigada, sintiéndose humillada, impotente, denigrada, con dificultad para dormir y sobre todo, con miedo y desesperación, renunció a su trabajo.

Las leyes dominicanas tipifican penalmente este crimen muy conocido y poco apelado por la sutileza de la cultura patriarcal en que vivimos en nuestro país, donde las relaciones laborales son patriarcales y en ellas, el acoso sexual pasa a rodearse de una ambigüedad y complejidad que debe afrontar desde su propia subjetividad, la persona afectada.

Sin embargo, para la ley penal dominicana, toda orden, amenaza, constreñimiento u ofrecimiento destinado a obtener favores de naturaleza sexual, realizado por una persona (hombre o mujer) que abusa de la autoridad por sus funciones, es acoso sexual, castigándolo con un año de prisión y en caso de ser en el trabajo, con derecho a la dimisión justificada prevista por las leyes laborales del país.

El acoso sexual, es una expresión de poder y sea en el trabajo, en las escuelas, en el ambiente de las iglesias o en cualquier espacio en el que se presente, se convierte en un indicador de la dimensión patriarcal de las relaciones entre “superiores y subordinadas” y entre hombres y mujeres. Y “es posible por el trasfondo cultural, social e ideológico que configura el imaginario colectivo, en el que, toma un papel decisivo el sistema de organización patriarcal que preside la vida de los hombres y las mujeres en nuestra sociedad”. (En “El acoso sexual en el mundo laboral: un indicador patriacal”, por Teresa Torns, Vicente Borras y Alfonso Romero)

Como práctica dañina, el acoso sexual en el trabajo, afecta a las mujeres en su intimidad, dignidad e integridad, entorpeciendo su desempeño laboral y limitando sus oportunidades de desarrollo, lo que lo convierte en una de las peores violencias basadas en el género, reconocida por toda nuestra legislación nacional, Constitución, Código Penal, Código de Trabajo y por los acuerdos internacionales.

Es hora de que los tribunales entiendan que los dominicanos, deben aprender que no son dueños de las mujeres. Hay una mirada peligrosa y machista que nos agrede, mutila y mata.

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