Juguetes de Navidad

Recorriendo las tiendas de juegos y juguetes, me pareció inquietante la falta de integración de este rubro, con las expectativas de crecimiento humano que es necesario decidir desarrollar como comunidad y como personas, teniendo en cuenta que con los juegos y juguetes nos educamos para bien o para mal.

Es impresionante la cantidad de juguetes bélicos que se exponen a la venta, prometiendo un sinfín de violencias futuras y con la más grande desconsideración de la violencia decadente. ¡Qué pena!
Pero además, la promoción del sexismo a través de los juegos y juguetes, está presente en los escaparates y góndolas con el mayor desenfado. ¿Cuál es el aporte de quienes comercian juguetes al crecimiento humano de este pueblo? ¡Ninguno! Se sigue igual que siempre.

!Es difícil cambiar!

A través del Twitter, me llegó en estos días, desde una entidad que promueve el buen desarrollo de las personas en el mundo, un decálogo para elegir juegos y juguetes no sexistas y no violentos que me parece bien importante compartir en esta Nochebuena. Será como un regalo, y dice así:
1. No hay juguetes de niños o de niñas, evita transmitir esa idea.
2. No hay colores de niños o de niña, elijamos colores y no dejemos que sean otros los que elijan.
3. Intenta elegir juguetes que reflejen la diversidad de cada persona, somos iguales y somos diferentes.
4. Escoge con acierto juguetes seguros, acordes con la edad, libres de prejuicios sexistas y que respeten el medio ambiente.
5. Elige juguetes cooperativos con los que se compartan los espacios, tanto públicos como domésticos.
6. Regala juguetes que promuevan capacidades y habilidades personales de los niños y niñas.
7. Busca juegos y juguetes que potencien la igualdad en la participación y desarrollen sentimientos y afectos tanto para niños como para niñas.

8. Evita juguetes, juegos y videojuegos violentos.
9. Escucha a los niños y a las niñas, no hay que ignorar peticiones, pero tampoco decirles que si a todo.
10. Busca libros, juegos, videojuegos y juguetes en los que se nombren y estén presentes niños y niñas.
Finalmente, copiar la frase que introducía el Decálogo: “Orientando en una buena elección de juguetes, también estamos educando porque les enseñamos a construir un mundo mejor”.
¡Felices Nochebuena y Navidad!

(susipola@gmail.com)

Centros de entrevistas a víctimas

El pasado 13 de diciembre se inauguró en Santiago, el Centro de entrevistas para personas en condición de vulnerabilidad, víctimas y testigos, una dependencia de la Dirección de Familia, Niñez, Adolescencia y Género, del Poder Judicial, tercero que se abre en el país, iniciativa que hay que felicitar.

El proceso penal en nuestro derecho dominicano, fundamentado en el garantismo protector a los imputados, minimiza y revictimiza a las víctimas con una multiplicidad de interrogatorios, muchas veces con poco conocimiento de la situación a que están sometidas. A las que sobreviven a violencias basadas en género y a delitos contra niños y niñas, el desconocimiento socio cultural de sus derechos, las hace particularmente vulnerables.

Es difícil entender la violencia contra las mujeres porque la ganancia social del hombre, lo supone sujeto total y también, la universalidad de las violencias a niños y niñas, porque el patriarcado minimiza sus derechos y abusa fácilmente de ellos/as, en nombre de su interdicción hasta la mayoría de edad.
Como planteaba el Embajador del Reino Unido, en la inauguración, ¿Quién debería tener miedo de la Justicia? Y él mismo respondía, por supuesto que quien delinque. Sin embargo, en nuestro sistema, la víctima es temerosa y hasta se inhibe de denunciar por temor al proceso.

De ahí el valor de esta decisión del Poder Judicial que, al reducir la revictimización de las personas más vulnerables del proceso penal, acerca más a una práctica con enfoque de derechos, tomando en cuenta a quienes sufren más en los hechos delincuenciales.
El Centro de Entrevistas en Santiago, al igual que otros dos que existen en el país, cuenta con espacios ambientados para que lo técnico, como circuito cerrado de televisión o Cámara de Gesell, permita la observación, escucha y grabación de las declaraciones que servirá como medio de prueba en las causas penales. Es decir, que víctimas o testigos de acciones violentas, no tendrán que enfrentarse a victimarios ni sufrir revictimización secundaria.

Para el Centro de Entrevistas inaugurado de Santiago, la capacitación del personal técnico estuvo a cargo de Profamilia en coordinación con la Dirección de Familia, Niñez, Adolescencia y Género del Poder Judicial y con el apoyo de la Unión Europea, mientras que el soporte tecnológico, fue donado por la Embajada del Reino Unido.

Como dijera en la inauguración el Juez Presidente de la Suprema, Mariano Germán, la política adoptada para mejorar la posición de las víctimas vulnerables en el proceso, es un paso de avance significativo para el proceso penal. Porque así lo creemos, felicitamos la conjunción de esfuerzos y alentamos para que se sigan estableciendo más Centro de Entrevistas en el país!

(susipola@gmail.com)

Lesbianas y sus derechos

La sociedad científica internacional reconoce que toda persona tiene una orientación sexual y una identidad de género, que no siempre coinciden con las de la mayoría, y los instrumentos internacionales y nacionales condenan la discriminación a estas personas; pero en nuestro país se mantiene la segregación de las personas homosexuales, ampliamente demostrado con expresiones y comentarios suscitados por la presencia en el país del nuevo embajador estadounidense y su esposo.

El maltrato y asesinato a personas de la comunidad LGTB, mantiene cifras a registrarse como resultado de la homofobia nacional, en un país donde existe un buen número de personas amparadas por la sociedad doble moral y por un discurso heterosexual y homofóbico, que viven una vida simulada.

Teresa y Juan, nombres ficticios para un caso real, estuvieron casados casi 10 años, tuvieron dos hijos y se divorciaron por mutuo acuerdo. Juan marchó fuera del país y Teresa, al cabo de un par de años, reinició una vida sentimental de pareja lésbica, con la que actualmente vive junto a sus hijos.

No tuvieron problemas al divorciarse y Juan acordó bien la guarda de los niños para Teresa, porque él no está aquí y porque admitió que ella es una buena madre. Sin embargo, la decisión de Teresa de una nueva vida reconociendo su sexualidad, desesquematizó a Juan, quien inició un proceso legal para quitarle la guarda de sus hijos, alegando abuso “por estar expuestos a una relación inmoral”.

Evidentemente, en otro país, aún sea de la región, esto sería descalificado como caso; pero para el nuestro, donde preferimos seguir reconociendo parejas “de apariencia”, aún es escandaloso. Sin embargo, ya tenemos que abordar estas situaciones con un enfoque de derechos humanos, porque cada persona tiene derecho a expresar su sexualidad como la sienta y nadie puede discriminarla por eso.

Como establece la medicina, la homosexualidad no se elige, no se contagia, no es modificable, no es una enfermedad y tampoco, en sí misma, está asociada con desórdenes mentales ni con problemas emocionales ni sociales. En 1973, la Asociación Americana de Psicología, APA, dejó de considerar la homosexualidad como una enfermedad y la Organización Mundial de la Salud, OMS, desde mayo de 1990, la retiró de la lista de enfermedades.

El Tribunal de NNA que conozca la demanda por guarda de sus niños, interpuesta por Juan a Teresa, habrá de desprejuiciarse y pensar que una madre no cambia sus principios maternos por ser lesbiana porque, al fin, la sexualidad es un componente importante en la vida de las personas, que se manifiesta en la intimidad.

La maternidad, es también un derecho de las lesbianas.

Susi Pola
susipola@gmail.com