Sobre la paternidad

La celebración del Día del Padre, al igual que del Día de la Madre, nació en Estados Unidos, por la gratitud de Sonora Smart Dodd hacia su padre quien, habiendo quedado viudo y con seis pequeños hijos e hijas, se dedicó a cuidarles y educarles con cariño y firmeza, en una granja del estado de Washington.

Actualmente, este día se celebra en casi todo el mundo pero en fechas distintas y mientras que en la mayoría de países de América es el tercer domingo de junio, en otras latitudes la conmemoración tiene una connotación católica coincidiendo con la festividad de San José, el 19 de marzo. En lo que si coinciden todos los países, es en una comercialización exagerada de la fecha, alentada por el consumismo que el mundo vive.

En nuestro país, dedicamos el último domingo del mes de julio para recordar el Día del Padre, una conmemoración que si bien no se explota comercialmente como la de la del Día de la Madre, pasa por una fecha de referencia para el consumismo nacional. En este día, lo interesante es saber que los datos internacionales, sugieren que, en el mundo entero, los padres destinan mucho menos tiempo al cuidado directo de los hijos, aunque existen enormes variantes entre países y entre los hombres.

Sin embargo, de acuerdo a estas indicaciones, los hombres avanzan hacia una paternidad más igualitaria y responsable a pesar de que existen muchas variantes dependiendo de los países. En R. Dominicana, empíricamente podemos notar que, efectivamente, hay cambios en las actitudes de género y más hombres, sobre todo jóvenes, se inclinan por participar activamente en el crecimiento de sus hijas e hijos.

La versión de la paternidad se reproduce socialmente en las familias de padres a hijos y se relaciona con la formación religiosa, la escolaridad y demás variables “domésticas”, las que en nuestro país, tienen apego con una tradición patriarcal que ve al hombre “pater familia” como el proveedor principal y también, como el que debe tener el “poder” entero en esta pequeña unidad social.

Sin embargo, en la realidad dominicana, se desdice el mensaje sociocultural cuando aterrizamos a una práctica paternal en el marco de familias ampliadas y con jefatura femenina, que son la mayoría aquí que regulan las relaciones genéricas entre hombres y mujeres y de padres a hijos e hijas.

Una realidad que genera el patrón de paternidad ausente, deseada y hasta anhelada. Por eso, este próximo domingo, la expresión del día, borrará las faltas y las ausencias para festejar al padre dominicano.

(susipola@gmail.com)

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